schneider2021-06-29T21:06:23+00:00

Celia Schneider

Artista plástica y docente, Celia Julia Perino de Schneider. Nació en la localidad de Bella Italia, cerca de Rafaela, en Santa Fe, en junio de 1929 y murió en Paraná en mayo de 2013, luego de residir por décadas en la capital provincial. Fue Maestra Normal y Profesora de Dibujo, egresada de la Escuela Provincial de Bellas Artes de Santa Fe. Estudió con Ricardo Supisiche y Antonio Berni. Trabajó en los talleres de Julio Le Parc y Antonio Seguí, en París, y de Manuel Viola en España. Ejerció la docencia en la Escuela Provincial de Bellas Artes Juan Mantovani y la Escuela Provincial de Artes Visuales de Paraná, de la que fue directora.

Actuó de jurado, curadora y promotora cultural. Gestó y acompañó la creación del Paseo de las Esculturas en el Parque Urquiza y otros hechos culturales que surgieron en Paraná, como el Encuentro Entrerriano de Muralistas.

Viajó a Europa, Siria, Líbano, Egipto, España y Grecia. Expuso en Argentina, Madrid, Roma, Milán, Damasco y en la Bienal de Arte contemporáneo en Florencia, Italia. Participó en salones nacionales, provinciales y municipales. Obtuvo el Primer Premio en el Concurso Nacional para el Monumento Conmemorativo de la Convención Nacional Constituyente en 1994, erigido en Paraná, y el Segundo Premio en el XI Salón Municipal de Artistas Plásticos de Paraná.

Desde sus obras informalistas de los años 60 del siglo XX, pasó por una etapa figurativa en los 70 y 80, hasta al neo expresionismo americanista en los 90. Incorporó la escultura a su expresión artística a partir de 1989.

“La libertad del arte es la libertad de la vida”, afirmaba Celia, quien resolvió estudiar pintura de niña, cuando visitaba a una vecina que pintaba. En Santa Fe se casó con Rodolfo Julio Schneider (hijo de Otto, el creador de la famosa marca de cerveza). Después de un tiempo de ejercer la docencia en Santa Fe y Paraná y de identificarse con el informalismo y la eclosión del arte de los años sesenta, Celia decidió irse de viaje. Se fue sola (terminó con su matrimonio), comenzó por Madrid, donde Berni la hospedó en una habitación de su taller. Fue y vino entre Madrid y París. “Aprendí técnicas que no conocía y tuve relación y conocimiento con grandes artistas, tan grandes que hoy me siento muy pequeña”, reconoció tiempo después.

Después de un tiempo regresó a Buenos Aires, viajando semanalmente a Paraná para dar clases. Cuando viajaba a la capital entrerriana, se quedaba en la casa de Carlos Asiain. Un día se compró un rancho en Bajada Grande, cerca de donde residía Linares Cardozo, y comenzó su compromiso más intenso con la Escuela de Artes Visuales.

“En mi taller de Bajada pinto mucho escuchando a (Astor) Piazzolla, (Ludwig van) Beethoven, (Piotr) Chaicovski, (Gustav Mahler), todos los clásicos. Lo amo a Piazzolla, me llega al alma, ¿viste esa parte que te emociona de la música y decís ‘qué parecido a mí’? Piazzolla para mí es maravilloso”, señalaba sobre su clima de trabajo.

En la década del 80, Celia comenzó a trabajar en pintura comunitaria, promoviendo el arte en una gran cantidad de gente. “El propósito era querer que la gente se sintiera con necesidad de pintar algo, de hacer algo”, decía. La Municipalidad de Paraná, a través de Silvina Fontelles, la convocó para organizar y dirigir el programa Todas las Manos. Con un grupito de chicos, Celia pintó el primer mural en la placita de 25 de Mayo y Belgrano, en 1986. En menos de un lustro, habían impulsado la creación de unos 130 murales en la ciudad. “Le dábamos un pincel a la gente que pasaba y muchos decían ‘¿qué pinto?’. Cuando ves algo blanco, una misma dice ‘¿qué hago? ¿dónde mancho primero?’. A veces hay que hacerlo sin ver”, compartía Celia a 25 años de la creación del programa. “Su impronta era el cumplimiento y la pasión por cada una de las cosas que hacía; ya sea por un tornillo que le faltaba a una escultura, o porque había un color particular que no se lograba”, la describe Fontelles. “Celia fue una creadora permanente y así era en relación a Todas las Manos, ya que siempre encontraba la forma de incorporar alguna cuestión nueva que estimulara el proceso”, añade quien fuera Subdirectora Municipal de Cultura.

Respecto al Monumento Conmemorativo de la Convención Nacional Constituyente en 1994, situado en la Plaza Mansilla frente al edificio del Concejo General de Educación de la Provincia, Celia expresó que: “Lo pensé como la proyección del futuro desde el testimonio del presente. Mi ser argentino siente que estamos construyendo dificultosamente nuestro destino con un aprendizaje constante en el reconocimiento de nuestra identidad”. En referencia a la obra en sí y el material utilizado, agregó: “pienso que la piedra es el material básico representativo para este monumento histórico por la permanencia del tiempo en su mutante formación desde el vientre de nuestra tierra, consolidando la base de la vida del hombre. En su estructura contiene la compactación de su materia de la que emanan la fuerza y la firmeza aglutinadas en una energía latente, la que simboliza los caracteres básicos de nuestra Constitución Nacional, que rigió y regirá el destino democrático del hombre argentino”.

La Honorable Cámara de Diputados de la provincia de Entre Ríos la declaró “Ciudadano ilustre” en 2011. Entre sus fundamentos, destacó: “La contribución que Celia Schneider ha hecho y continúa haciendo a nuestra sociedad, a través de sus vastas actividades como ciudadana responsable y comprometida, se denota en la defensa y revalorización del arte provincial, nacional y latinoamericano; en la convicción del espíritu transformador de la educación por el arte, en especial para los jóvenes, a la cual dedicó muchos años de su vida mostrando una luz en grupos de artistas que hoy destacan ese valioso legado; en la construcción de obras de arte que han representado dignamente a nuestro medio y que han sido acreedoras de premios y distinciones otorgados a partir de la decisión de jurados conformados por prestigiosos críticos en la materia”.

Celia Schneider murió a principios de mayo de 2013, a los 83 años, por un problema cardiovascular. Sus restos fueron velados en Paraná y luego trasladados al panteón familiar en Rafaela. Sus obras integran colecciones privadas y públicas.

FUENTES
Homenajes. Grandes Historias Entrerrianas, programa de radio conducido por Julián Stopello en LT14 Radio General Urquiza, año 2011.
“El arte ha sido tirano en mi vida”, entrevista a Celia Schneider por Julián Stopello, El Diario.
Las paredes andan diciendo. Programa Todas las Manos en Paraná, Pérez Campos, Lucrecia, Editorial Municipal de Paraná, 2019.

FOTO Retrato de la artista

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